Música Insobornable

lunes, 7 de abril de 2014

Hoy hace cinco años que marchó al Azul, a su Azul Insobornable

Gracias por todo, Maritrini!!!

Recuerdo que eran la ocho de la mañana cuando sonó mi teléfono y una voz amiga me dijo…”Ha muerto Mari Trini…”
Nos quedamos en silencio, sin poder articular palabra. Luego se sucedieron muchas más llamadas con la misma noticia y así hasta que fijamos una hora para vernos en el tanatorio…el resto es imaginable. En el telediario de las tres, se le concedieron algo más de cinco minutos…
La prensa se hizo eco (poco, demasiado poco) de la noticia y publicó algún dato biográfico… Volver a reescribir su biografía sería repetitivo, decir que en su larga carrera (más de tres décadas) llevó siempre el nombre de su tierra en el corazón y la boca, sería repetitivo, nombrar los 25 trabajos en L.P’s y sus singles y sus recopilaciones, sería repetitivo…
Tampoco diría nada nuevo si mencionara su lucha por reivindicar los derechos de la mujer en su amplia extensión, si dijera que no se cansó de cantar versos de fuerza y valor exaltando precisamente eso: la fuerza, el valor y la rebeldía ante una sociedad discriminatoria que nos quebraba la pata y nos condenaba a la cocina eterna con la boca cerrada y la cabeza gacha.
Ella cantó, gritó, se sublevó ante las injusticias y ensalzó la valentía del día a día en igualdad. Murcia le debe mucho, la música le debe mucho, tres generaciones de rebeldes le debemos mucho a una Estrella que puso banda sonora en nuestro jardín sediento.
En esta tierra a la que tanto quiso, aún no se le ha hecho un homenaje como merecía y merece, aún no tiene un signo ni una placa, que recuerde al mundo entero que una de las más grandes poetas-cantautoras de la historia de la música, nació aquí, en la cuna del limón, la retama y el barroco de Salzillo.
       Hoy, 7 de abril de 2014, hace cinco años  que,  desde el hospital murciano Morales Meseguer, marchó al Azul para seguir cantando. Gracias por todo, Mª Trinidad Pérez-Miravete y Mille: MARITRINI!!!


©elvira vicente bernabéu.