AZUL DEFINITIVO
Duerme allá,
junto al azul inmenso
del mar que tanto quiso,
junto a las piedras
que intentaron trabar
los pasos incendiarios del
deshielo.
En el gris incansable de
París
y en sus rosas nevadas.
Donde a veces incluso
tirita la nostalgia.
O quizá pajarea
en un rincón cubierto de
promesas.
Pero ahí sólo duerme.
Ella anida en el aire.
Convive con miríadas de
estrellas
entrelazando nubes con
violetas,
para el alma ambulante
del Amor...
Ella vive en la Luz,
en el pliegue central
de alguna música,
en la métrica exacta de los
versos,
donde moran la Piaff y
Pavarotti,
Chopin y María Callas
y donde habitan Mozart y
Aleixandre.
Y continúa cantando
junto al almendro eterno de
Miguel
y la inmensa ternura de una
Gloria
que rimó para ella una oración.
En el azul más intenso del Azul.
Ahora, en este plano de lluvia y soledad,
me desgrana el silencio gota
a gota
y al oído del viento de
levante
susurro en un rincón
su nombre tan querido.
La añoro ante las olas
que golpean sin cesar
la playa de mi vida.
Y espero un nuevo encuentro.
Definitivamente
Azul.
©elvira vicente bernabéu (Sottovoce)
